
¿QUE ES SER DE IZQUIERDA HOY?
Silvestre Pacheco León
En homenaje de Arnoldo Martínez Verdugo,
visionario de izquierda que promovió la unidad
y el avance democrático por la vía electoral.
La pregunta, aparte de ser provocadora y comprometedora, puede responderse de dos maneras. Una atendiendo a lo que ahora se asume como de izquierda, y otra a partir del significado histórico que tiene la lucha del trabajo contra el capital o contra la explotación del hombre por el hombre.
La izquierda actual, la que está presente en los medios de comunicación, la que genera la noticia porque está en partidos nacionales, porque gobierna en algunos estados y municipios, y tiene representación en las cámaras, es una izquierda que se ha hecho a modo de las necesidades del capital, que le sirve de comparsa al sistema y le ayuda de manera eficaz a justificar la desigualdad social, la explotación, el desempleo, la carestía de la vida, y ahora la violencia y el deterioro de los recursos naturales.
La izquierda que la sociedad identifica como tal, la encarnan, en su mayoría, personajes que carecen de una formación ideológica, que aborrecen el estudio de los fenómenos sociales, rehuyen al debate de las ideas y siempre están dispuestos a declarar sobre temas que desconocen pero que saben que los mantendrá vigentes en el ánimo del electorado.
La abnegación, el sacrificio, la decencia, el decoro y la solidaridad, son valores que han desaparecido de la militancia de la izquierda de hoy.
La lucha por el poder, ya no es para la transformación social, sino por el poder mismo. El apetito de la izquierda de hoy por el poder, se parece a la del tirano del Otoño del Patriarca, de García Márquez “El poder se tiene o no se tiene, y el que lo tiene lo tiene y el que no lo tiene no lo tiene” El poder por el poder es un encantamiento en el que han caído los líderes de la izquierda de hoy, carecen de proyecto para el cambio social pero están dispuestos a creer que es posible el cambio dentro de las estructuras juridico-politicas y económicas del sistema.
Los nuevos gobernantes que llegan al poder por la izquierda suelen acomodarse plácidamente en el lugar dejado por el viejo régimen. Nada hacen por cambiar el sistema presidencialista. Nada que ver con la construcción de gobiernos municipales colegiados. El poder del Ejecutivo se impone sobre los regidores, muchas veces sin mediar más argumento que el peso del poder presidencial. Y ya no digamos del ejercicio del poder en los ayuntamientos. La democracia directa, la organización popular el fomento al trabajo comunitario, están lejos de los intereses de los grupos que han llegado al poder.
En nuestro estado el papel de la izquierda partidista es patético. Las nuevas generaciones de militantes aprenden rápidamente a escalar en los cargos públicos y en las candidaturas mediante el dominio de artes que poco tienen que ver con la construcción de liderazgos a partir de ideas y propuestas. La mayoría son arribistas, convenencieros, aduladores y serviles, hipócritas y mentirosos pero también poco inteligentes.
El paso de la izquierda actual por el poder en el estado de guerrero, ha sido vertiginoso y efímero. La izquierda en Guerrero se hizo partido en la década de los 80s para avanzar en las conquistas democráticas. Su idea de democratizar las instituciones fue de avanzada, y educó a los ciudadanos sobre la importancia del voto para crear las condiciones más adecuadas en la lucha por las grandes transformaciones sociales, ése fue su principal aporte al cambio social. Sin embargo, ella misma dejó de comprometerse con los valores de la democracia porque la interpretó como medio para llegar al poder, no como parte de las transformaciones. No teniendo ya el argumento del fraude para mantenerse en la oposición, fue la misma izquierda la que reprodujo en su seno la cultura antidemocrática que se expresa en las luchas encarnizadas por los puestos y las candidaturas entre las corrientes y agrupaciones.
Sin un ajuste de cuentas sobre los resultados de su paso por el poder, la izquierda local se ha vuelto fundamentalmente electorera, con una visión de corto plazo, sin perspectiva de futuro. No cree en la democracia, pero las elecciones se han convertido en su única razón de ser, donde el mercado de los votos funciona también bajo las leyes de la oferta y la demanda. Así, los ciudadanos se convierten en votos, en clientes que se enajenan frente a la dádiva, no en activos para la movilización social.
El proceso de elección de candidatos no es el evento máximo al seno del partido, de los aspirantes para la presentación de propuestas En el afán de ganar elecciones la izquierda partidista se ha rendido, no al valor superior del proyecto de cambio social, sino al resultado que arrojan las encuestas sobre la popularidad de tal o cual aspirante.
Después de la etapa de las grandes luchas electorales en el estado por el respeto al voto ciudadano, la izquierda no siguió profundizando en sus conquistas; durante su encanto por el poder se impuso el modelo neoliberal con su economía global, que avasalló a las organizaciones sociales y gremiales, les restó derechos, arrinconó ideológicamente a los sectores progresistas y profundizó las desigualdades sociales. Guerrero sigue siendo hoy uno de los estados con mayor atraso en el desarrollo nacional
Si nos atenemos a lo que sucede actualmente en Guerrero, veremos una izquierda partidista ocupada y preocupada sólo en las candidaturas para la renovación del Congreso de la Unión y la unidad requerida para mantener los espacios conquistados.
El ajuste de cuentas de su derrota en las pasadas elecciones no va más allá de reconocer sus errores tácticos, pero nadie habla de lo estratégico, sea porque quieren mantenerlo oculto, sea porque carece de claridad en cuanto a los fines de la lucha social.
La otra izquierda, la que actúa al margen de los partidos, tiene una influencia limitada en la sociedad y actúa de manera desarticulada en el territorio estatal, sin un programa local que la unifique. Un sector de esta izquierda privilegia la relación con los partidos que les son afines para negociar apoyos, pero no en base a objetivos de lucha, sino de recursos y votos.
Desde la perspectiva histórica, ser de izquierda hoy, como lo ha sido desde que se acuñó el término, significa optar políticamente por el cambio, oponerse al statu quo, luchar contra las injusticias y la desigualdad y por el progreso de la sociedad, privilegiar los espacios de discusión y de crítica sistemáticas para extraer los análisis más precisos y las propuestas más avanzadas en la idea de que existe una alternativa superior a los problemas del mundo que se opone al modelo capitalista.
Ser de izquierda implica coherencia en la conducta que se asume frente a los diversos problemas sociales, que rompe con la visión neoliberal que proclama el fin de la historia. Ser de izquierda significa luchar contra la explotación del hombre por el hombre.
La pertinencia de la izquierda en Guerrero requiere hacer claridad sobre el asunto del poder en la estrategia del cambio social. Eso implica desarrollar la visión de futuro para que en el corto plazo demuestre la coherencia que hay en sus actos en relación con el fin último que persigue.
Si bien es cierto que la lucha debe estar guiada por el partido, éste debe prefigurar la sociedad nueva que queremos. El partido debe ser el cerebro colectivo que piensa y actúa para la sociedad. Ser de izquierda hoy, significa llevar la crítica al seno del partido, abrir espacios de discusión y análisis, superar el anquilosamiento mental y la perplejidad ante el drama que ha vivido el socialismo realmente existente. Exigir que el partido se vincule a las luchas sociales, que salga a la calle, que se movilice para encabezar las protestas y que perfeccione sus métodos de lucha.
Ser de izquierda significa asumir con todas sus consecuencias una postura firme frente al gobierno que no lo representa, exigiendo solución a los problemas sociales y atención a las demandas ciudadanas.
Ser de izquierda hoy implica analizar el fenómeno de la violencia que se ha apoderado de la vida en las ciudades y buscar su raíz para desterrarla, demandando la vigencia de las garantías individuales y el respeto a los derechos humanos.
Ser de izquierda es también mostrar nuestra indignación, nuestro coraje, ante asesinatos tan repudiables como los que ha sufrido la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco en dos de sus dirigentes.
En términos de programa de lucha, la izquierda debe velar porque se respeten los derechos humanos, la diversidad y la equidad de género, que se garantice el acceso a la educación y el derecho a la salud; se debe promover la organización social, abrir canales de participación de la sociedad en el gobierno; que se informe y transparente la gestión de los organismos públicos y de los poderes del estado.
Se debe trabajar para que las políticas públicas respondan con acierto a las necesidades y condiciones de la sociedad, que los recursos públicos se ejerzan con oportunidad y eficacia en beneficio de los habitantes del estado.
Ser de izquierda hoy debe significar una postura clara respecto a la conservación de los recursos naturales y a su aprovechamiento sustentable, en el entendido de que ello constituye una reserva indispensable para la construcción de una sociedad nueva, sin explotadores ni explotados.
Woaw.. un gusto leerle.. en verdad le he entendido cada parrafo que escribe y estoy de acuerdo con usted.
Pienso que lo que representa ser izquierdista en el plano actual y real, lo que se ve (no lo que debe ser), es ser conformista con el sistema, y claro con mucha razon si nuestros “dirigentes” solo dirigen sus finanzas, su comodidad los ciega ante la carencia del pueblo; y por muchos medios veo a “izquierdistas” de partidos politicos pero analizo y ninguno realiza una verdadera lucha, ni defiende ideales que van de acuerdo a esta realidad social, parece que los izquierdistas de hoy en dia se han encasillado en solo fomentar mas los ideales de la derecha, con su busqueda de poder y dominacion del pensamiento individual.
Creo que para ser un izquierdista en toda la extencion y aplicacion de lo que significa y de lo que se busca con ello, seria muy complicado, este sistema te pone obstaculos apenas detecta un pensamiento revolucionario y mi hablar de las actitudes que son suprimidas de miles maneras.
Bueno le repito un gusto leerle, soy estudiante de la prepa 13 y para serle sincera no crei que pudiera haber este pensamiento en este pequeño lugar, me anima haberle encontrado.
Saludos.
Como dijo la joven de verdad la sociedad ya no ha visto a un nuevo lider de izquierda atras quedaron Lucio Cabañas, Heberto Castillo, Y ahora solo se a usado la palabra “izquierdista” para prostituirla y sacar provecho de ella los politicos de ahora no se preocupan por el pueblo y menos en Guerrero… quizas sea por la educacion que nos hemos formado de querer tener bienes y lujos a cuesta de algunos actos, quizas sea el capitalismo de explotarnos a nosotros mismos sin dejar crecer a la persona de a lado…
que bueno que siga escribiendo usted es de los pocos que lo ha echo en zihuatanejo…
GRACIAS, SAID.
NADA MÁS TE RECUERDO QUE USTEDES LOS JÓVENES TIENEN LA OBLIGACIÒN DE HACER SU PARTE
EN LA LUCHA PARA TRANSFORMAR LA SITUACIÓN DE ATRASO QUE SE VIVE EN EL PAÍS Y EN GUERRERO
EN PARTICULAR.
ESTUDIEN, PARTICIPEN Y SUPÉRENNOS.
SILVESTRE
TE MANDO SALUDOS
Hola:
Como siempre es un gusto leerte, expresas las ideas tan claramente que cualquiera puede comprenderlas.
Hemos visto muchos cambios desde la izquierda coherente , luchadora ,hasta verla transformarse en una izquierda aberrante, vergonzoza. Tus palabras abren mentes, mentes inconformes de ver lo que sucede. Gracias
Saludos
Cristina