Silvestre Pacheco León
Si alguna novedad hay que anotar en esta campaña, diremos que es la puntualidad y brevedad del evento. Sea porque estamos de verdad lejos de los actos multitudinarios que se gestaban por el entusiasmo de la gente en otros tiempos, sea porque hay otros temas, nada electorales pero de mucho mayor peso en el ánimo de los electores, el caso es que apenas con un retraso de 15 minutos el ambiente estaba preparado para dar inicio al mitin que duró no más de una hora. Las plateas del teatro al aire libre, que se conoce como Concha Acústica, ocupadas casi en su totalidad, dan cuenta de la presencia de no menos de 500 personas, antes del evento, muchos niños y entre los adultos la mayoría mujeres.
En la cancha municipal que forma parte de la plaza de Zihuatanejo, los partidos de básquetbol no se detienen mientras dura el mitin. El escenario del evento lo compone una gran manta en la que se da la bienvenida al ex jefe de gobierno de la ciudad de México, Alejandro Encinas. Los globos negros y amarillos que las personas agitan en las manos, ponen el colorido. Abunda el color amarillo en el atuendo de los presentes. Un joven al micrófono, que se desgañita sin reparar en que su voz está siendo amplificada por enormes bocinas, informa que ya viene la comitiva, y destaca los nombres de las personalidades que la integran.
El reporte del clima establece más de 30 grados la temperatura. Aún alumbra el sol. La bahía luce tranquila. En la playa son pocos los pescadores que se preparan para salir.
Los candidatos del PRD entran a la plaza saludando a los presentes. No hay valla para agilizar el paso pero tampoco se necesita.
Son pocos los que suben al escenario. Muchos de los líderes locales que antes se peleaban por ser vistos, ahora se mueven con discreción entre el público. La unidad a la que se convoca como necesaria para el triunfo electoral no termina de cuajar en el PRD, pero hay quienes hacen su esfuerzo, por eso acompañan a los candidatos, el actual diputado federal, Amador Campos y quienes en su momento fueron sus adversarios en la lucha por la presidencia, Gustavo García Bello y Albert Vázquez.
Armando Ríos Píter debe sentirse bien cobijado con la presencia de quien heredó de Andrés Manuel López Obrador la jefatura del gobierno capitalino. El perredismo le reconoce a Encinas su firmeza dentro y fuera del gobierno con los principios de lucha que encabeza Andrés Manuel. Por eso lo que diga en éste acto resultará relevante en la conducta que asuman en el futuro quienes encarnan el voto duro del PRD.
Cuando el mitin comienza, la presencia ciudadana ya se duplicó. La conducción del evento ya cambió. Será ahora una emocionada Guadalupe Radilla, quien haga la presentación de quienes ocupan el escenario, todos parados, en fila y de frente al auditorio.
Está Elia Blanco, suplente en la fórmula de diputado uninominal, que represente a las fuerzas del PGI; luego el candidato propietario, Armando Ríos Píter, festivo y entusiasmado hasta la disfonía. Después los diputados federales, Amador Campos Aburto y Cuauhtémoc Sandoval, el responsable estatal de las relaciones políticas, Norberto RefugioChamú, el también candidato a diputado plurinominal, Alejandro Encinas, el representante local perredista ante el IFE, Gustavo García Bello, el ex director del Fibazi, Albert Vázquez y el dirigente local del PRD, Mauricio Cancino.
De todos ellos hablan tres. El presidente del comité municipal perredista se encarga del saludo oficial, Alejandro Encinas, el invitado, y el candidato de origen tecpaneca por éste distrito, Armando Ríos Píter.
Sin preámbulo y de zopetón, el dirigente perredista local inicia su discurso con una cita memorizada del poeta alemán, Bertold Brecht, apoyando su idea de recordar a los electores su compromiso con la democracia, y termina recordando a sus compañeros que el voto es individual y secreto, que si se trata de recibir cualquier dádiva de las que se estilan en las temporadas electorales, no lo piensen dos veces, que reciban lo que les den y luego hagan valer su voto. Breve la intervención con el mensaje principal de lograr la unidad.
Entre la euforia del primer discurso y ya con el micrófono en la mano, la conductora del evento invita a los presentes a rezar una oración en memoria de los luchadores sociales muertos, convocatoria que nadie secunda por falta de más instrucciones. Luego presenta como siguiente orador al ex gobernante de la ciudad más grande del mundo. Alejandro Encinas, empieza su discurso en un tono mesurado, como maestro que instruye. A medida que habla se va haciendo el silencio para escuchar sus reflexiones sobre el caso de una campaña que se da en un escenario inusual, por las medidas sanitarias contra la amenaza de la influenza, y por la crisis global del capitalismo que en México se expresa en millones de desempleados durante un régimen que ofreció precisamente acabar con ése mal.
Exalta Encinas las dos impresiones que ha recogido durante su estancia en territorio guerrerense. Dice que ha visto los esfuerzos que se hacen para que en el estado vuelva a florecer el poder caciquil y que frente a esa amenaza hay también preocupación por la crisis y sus efectos en la economía de las familias, y por la intranquilidad que provoca la violencia cotidiana. Explica que para el primer caso es necesario que las fuerzas sociales trabajen para mantener el espacio de poder que representa la diputación federal ganada por el PRD, y que la solución a la violencia no está en la fórmula de jugar a los policías y ladrones, sino yendo a la raíz de los problemas, que significa atacar el desempleo y la falta de poder adquisitivo de la población. Expone que el combate al crimen organizado como se ha diseñado, provoca violaciones del ejército y la policía a las garantías individuales y protestas naturales de la población agredida.
Señala que esta campaña electoral, como ninguna otra, se está desarrollando en una situación muy compleja, que en nuestro país, actualmente, hay 2 millones 400 mil desempleados y que son millones los jóvenes que ni trabajan ni estudian por problemas económicos. Agrega a esta situación, que es como caldo de cultivo para engrosar las filas del narcotráfico, las recientes declaraciones del ex presidente Miguel de la Madrid, reconociendo que se equivocó al nombrar como sucesor a Carlos Salinas de Gortari, a quien acusa de haberse robado la partida presupuestal que se le asigna a la presidencia de la república y a su hermano incómodo relacionarse con el narcotráfico.
Frente al gobierno actual que tiene el poder y lo ocupa para sus propios intereses, Encinas antepone la idea de que en el PRD sus militantes tienen principios y valores que se identifican con el cambio que quieren las mayorías para el beneficio, primero, de los pobres. Luego expone lo que tanto han esperado los militantes de base, dice Alejandro Encinas que viene a la Costa Grande como parte del movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, para darle el apoyo al candidato uninominal, Armando Ríos Píter. Insiste en que no debe haber confusiones, que frente a la corrupción que representan el PRI y el PAN, los candidatos del PRD apoyan a la gente. Y termina recordando que si en el 2006 el gobierno les robó la presidencia de la república, a los perredistas les quedó la dignidad con la que se debe refrendar el triunfo en la Costa Grande.
El tercer orador es el candidato Armando Ríos Píter. Es el jaguar en su territorio. Se le ve alegre, poco formal, respondiendo al ánimo de la gente que le da muestras de cariño. Está disfónico y dice que es por tanto arengar a sus paisanos. Él mismo se anima declarando que el evento es muestra de unidad, la que no hubo en las elecciones pasadas que perdió el PRD. Luego hace recuento de su recorrido y descubre ante la multitud que donde quiera ha encontrado un partido vivo que sabe y reconoce la obra que han hecho sus gobernantes. Establece que la unidad del PRD es la base para refrendar el triunfo electoral en la Costa Grande, y anuncia que en un mes de trabajo ha logrado el empate de su partido con el PRI que empezó aventajándolo con 6 mil votos, y que en adelante el PRD debe multiplicarse para ganar, que para ello debe conquistar el voto de militantes de otros partidos y, sobre todo, de la sociedad civil. Se compromete a que como diputado luchará por conseguir mayores recursos para atender las necesidades de la población, que habrá agua potable para todas las familias que ahora la reciben en pipas. Exhorta al también candidato plurinominal por esta circunscripción, Alejandro Encinas, para que juntos, en cuanto ganen su escaño, realicen una reunión de trabajo con sus electores para dar respuesta a todas las necesidades que tienen.
Ríos Píter insiste en que tiene claro que mientras los priístas ven en el poder un espacio quizá para defenderse de sus enemigos, los perredistas lo buscan para resolver problemas de la gente.
Frente al candidato del PRI dice Ríos Píter que él es mucho gallo. Sus seguidores lo celebran con aplausos.