Silvestre Pacheco León.-Zihuatanejo Guerrero

Politologo, Ambientalista, Periodista… Contacto: leonblog@riseup.net

EL DERECHO A SABER Octubre 12, 2009

Archivado en: Ambientalismo — silver99 @ 4:49 pm

Silvestre Pacheco León

Como todos los derechos ciudadanos, el derecho a saber se conquista ejerciéndolo. No basta que las leyes vigentes lo contengan. Es menester que se pruebe en los hechos hasta que arraigue en la cultura de la sociedad.

Tratándose de la información pública, los mecanismos para acceder a ella deberían ser simples y baratos, pero como el saber es poder, quienes lo ejercen lo monopolizan. El saber de la cosa pública se vuelve un asunto de iniciados, que se usa para perpetuarse en el poder, aunque las sociedades que gobiernan se mantengan en el subdesarrollo.

Por eso la opacidad en el  gobierno es sinónimo de corrupción, incompetencia y negligencia. En cambio, la transparencia en el ejercicio del poder es una manera de hacer partícipe a la sociedad, porque en la medida que conoce, se desarrolla.

En nuestro estado de Guerrero existe una ley que reconoce el derecho de los ciudadanos a saber, y un organismo dedicado a velar porque ése derecho se respete, sin embargo, tanto la disposición legal como el instrumento para hacerlo realidad, han mostrado serias deficiencias que mantienen al pueblo alejado de la información sobre los programas oficiales y su aplicación.

Si bien es cierto que decenas de organizaciones sociales trabajan sin descanso para arraigar la cultura de la participación en la vida pública, de parte del gobierno domina el autoritarismo, la prepotencia y la hipocresía, conductas que contradicen el derecho a saber que asiste a los ciudadanos.

El poder de la burocracia asoma sin pudor ante cualquier demanda de información, sea del gobierno municipal, estatal o federal. Las contralorías sociales que se promueven en algunos municipios para conocer y dar seguimiento a los programas oficiales, son vistas como verdaderas amenazas al poder establecido, de manera que en esas condiciones excepcionalmente opera con eficacia la acción concertada de autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Lo señalado arriba se pudo constatar en el Segundo Foro Estatal por un Guerrero Transparente y Democrático, que con la participación de casi una veintena de organizaciones, se realizó el lunes 28 de septiembre en la biblioteca del Congreso local, en la misma fecha  en que el mundo celebra el Día Internacional del Derecho a Saber.

En éste evento donde el diputado Irineo Cesáreo Guzmán, presidente de la comisión de gobierno en sustitución del finado Armando Chavarría, anunció el compromiso  de que para octubre el Congreso tendrá listas las reformas a la ley estatal de transparencia, se denunció también el incumplimiento del acuerdo de la comisión de diputados responsable de la revisión de la ley, de escuchar las propuestas de la sociedad civil organizada para la mejora del instrumento legal.

Para ilustrar la importancia que tiene el acceso a la información pública como valladar frente a la impunidad de los gobiernos, el Foro Estatal escuchó a la representante de la ONG norteamericana, Archivo de Seguridad Nacional, Kate Doyle, quien expuso que aún con dificultades que los propios ciudadanos norteamericanos tienen en su país para el acceso a la información pública, resulta mucho más fácil allá conocer casos sucedidos en México debido a que el imperio, cuando no está metido completamente en los asuntos, siempre sabe lo que sucede en cada parte del país a través de sus agregados militares que los Estados Unidos tienen adscritos a sus embajadas.

Kate Doyle hizo un repaso histórico de hechos notables ocurridos en varios de nuestros países, de delitos contra sus ciudadanos en los que el gobierno ocultó información para protegerse y perpetuar la impunidad.

Gracias a la labor que realizan no más de 20 personas que trabajan en Washington en la asociación civil,  Archivo de Seguridad Nacional, se pudo dar luz para que tanto en Paraguay, como en Perú y Guatemala, la justicia pudiera castigar a quienes desde el poder abusaron de los derechos humanos de personas como usted y como yo, que en su momento fueron opositores a la autoridad.

Del caso de México la guapa, carismática e inteligente, Kate Doyle, dijo estar interesada en el esclarecimiento de casos vividos en los años de la guerra sucia, porque existen elementos muy útiles para que se esclarezcan, como el hecho de que hay familiares que sufren y que reclaman, testigos dispuestos a cooperar y denuncias que se pueden formular.

En Guerrero se enumeraron los casos del papá de Tita Radilla, desaparecido por el ejército porque él componía y cantaba corridos de los sucesos en Atoyac, en la época del guerrillero Lucio Cabañas. Los asesinatos del Charco en el municipio de Ayutla, son algunos de los sucesos donde el Archivo de Seguridad Nacional podría colaborar, si alguna organización lo solicitara.

Pero lejos aún de promover el esclarecimiento de hechos tan lamentables como los descritos, como forma eficaz de castigar a los responsables para fortalecer la democràcia, las organizaciones participantes en la conmemoración del Día Internacional del Derecho a Saber expusieron sòlo experiencias locales que pudieran ilustrar las ventajas de ejercer el derecho a la información, dejando claramente establecida la importancia de la organización como columna vertebral en toda demanda de la información oficial.

Por eso fue ilustrativo presentar el caso de la exitosa lucha de los habitantes del municipio de Zihuatanejo, opuestos a la construcción del muelle de cruceros en la bahía, quienes en nueve meses de movilizaciones, marchas, manifestaciones, campañas de firmas, difusión del problema, debates en los medios de comunicación y defensa sólida y puntual de sus puntos de vista, lograron en el 2008 la cancelación del proyecto millonario que amenazaba con destruir el atractivo natural y turístico más importante de la Costa Grande.

No se tocaron los hechos de mayor impacto que ha vivido la sociedad guerrerense, donde se han violado los derechos humanos y priva la impunidad de los funcionarios implicados. Apenas fue un asomo a las enormes bondades que ofrece una ley para resolver casos de elemental justicia. Nadie que demandara resultados en la investigación de hechos como los sucedidos en Ayutla, contra los dirigentes mixtecos, ni tampoco los que quitaron la vida al aspirante a gobernador del PRD, Armando Chavarría. Apenas una demanda suave a los ayuntamientos de Técpan, Acapulco y Chilapa, para que informen sobre proyectos que podrían resolver añejos problemas de agua potable, drenaje y pavimentación.

Crescencio de la Cruz expuso el grave problema de contaminación del agua que alimenta al poblado de San Jerónimo Palantla en Chilapa; doña Victoria Melchor León, denunció el drama de su comunidad, La Concepción, que se localiza a unos mil metros del río Papagayo, donde carecen de agua pero están en vecindad con un pozo que la extrae, aunque no para ellos que son pocos y rurales, sino para el puerto de Acapulco;Felipa Riqueño, lider natural de la comunidad del Limón, también de Chilapa, expuso el riesgo latente de enfermedades gastrointestinales que puede provocar el agua que consumen porque sus vecinos de arriba la contaminan. Doña Guadalupe Ruiz de la colonia Villa Rotaria en Técpan hace recuento de los años que llevan sus vecinos demandando servicios básicos de luz eléctrica y agua potable. Todos ellos han acudido comedidamente ante las autoridades municipales con su solicitud de que sean informados sobre los programas y planes que resuelvan su necesidad, pero han topado con la barrera casi infranqueable del desprecio racista de los funcionarios, que así tratan a los ciudadanos huérfanos de representantes y de organización.

Las conclusiones del foro de todas formas fueron halagadoras, pues además de reiterar la disposición de las organizaciones para seguir levantando la cultura de la participación para la transparencia y la rendición de cuentas, acordaron redoblar esfuerzos para conseguir que los funcionarios y representantes populares se eduquen y cumplan con el deber de informar. Para ello dieron nacimiento a un organismo que se extenderá como red para buscar mayor efectividad en el ejercicio del derecho a la información. De manera que en el tercer foro se pueda evaluar el avance en la materia.

 

¿SOMOS UN PUEBLO SIN MEMORIA? Octubre 12, 2009

Archivado en: Ambientalismo — silver99 @ 4:06 pm


Silvestre Pacheco León

Independientemente de quien lo haya dicho primero, no deja de ser cierto que las ausencias o pérdidas que los humanos vivimos en el transcurso de nuestra vida, desaparecen realmente cuando las olvidamos. El olvido puede ser un remedio si se trata de algo cuyo recuerdo o existencia nos duele, o un verdadero drama si lo que olvidamos explica parte de nuestra existencia.

En el ejercicio colectivo de más de tres decenas de personas de la cuenca Huacapa-Río Azul, reunidas por convocatoria de la Comisión Nacional del Agua, para realizar un diagnóstico participativo de la situación actual, nadie recordó, como parte de la problemática de la cuenca, que hubo un tiempo en que dichos ríos estaban vivos y que  sus aguas  eran el medio de vida de algunas variedades de peces que los pobladores ribereños consumían como parte de su dieta.

El drama es que los cambios que han vivido esos ríos los hemos aceptado con una resignación o apatía tal, que nos parece natural la desaparición de especies vivas en nuestro entorno, como si los beneficios  ( si es que hay alguno) que eso entraña, fueran tantos y tan cuantiosos, que mejor nos valiera enterrar el pasado y vivir en adelante como si todo fuera nuevo.

¿Qué importancia podría tener en mi vida el recuerdo de los días de pesca en el río, que eran de aventura con mi padre y motivo de fiesta en la mesa familiar?

Yo, como todos los niños, eran el encargado de recoger los pescados que mi padre capturaba con su  “xaliscli” siguiéndolo por la margen del río Límpio, antes de que su caudal se uniera al Huacapa, allá en la cabecera municipal de Quehultenango. En cada lance con esa especie de red pegada al cuerpo, mi padre podía pescar uno o dos ejemplares que en seguida lanzaba junto a mí, que estaba presto para levantarlos haciendo una sarta con ellos.

Con la muerte de los peces en el río desapareció para siempre el “xaliscli” esa red tejida con hilo de algodón, en cuyos bordes colgaban los trozos de plomo que la hundía; tan ancha como la brazada de un adulto, que le llegaba desde los hombros hasta las rodillas, pendida del cuello y que se sujetaba en sus extremos con las manos. Era una arte de pesca rudimentaria pero eficaz para la pesca en el río. Dos pescadores juntos y aleccionados podían obtener buena pesca en cualquier poza. Las charras, los blanquillos y los choguiles era lo más común en la pesca. Las preferidas eran las primeras, que no crecían más de una cuarta pero concentraban todo el rico sabor del agua dulce. Su sabor estimulante podía más que sus pequeñas y duras espinas. Los blanquillos, en cambio, eran simples y escuálidos, aunque abundantes, para comerlos no era menester desescamarlos. Los choguiles eran preciados pero escasos. Habitaban en las pozas profundas de aguas azules. Toda una proeza pescarlos. Preparados en caldo o fritos, eran la variedad en la mesa. En las primeras crecientes el río era una fiesta, porque las familias pescaban desde la orilla  aprovechando  el natural descontrol de los peces por el agua sucia. La temprana temporada de lluvias yo la identifico con los tamales de pescado en hojas de maíz aderezados con epazote.

Pero la calamidad llegó para los peces en forma de visores y arpones, pero también con el uso de truenos y hasta de electricidad para pescarlos. Si durante un tiempo la pesca fue una actividad más recreativa que productiva, después hubo quienes explotaron los ríos como negocio. La pesca se hizo comercial hasta casi acabar con el recurso, aunque su liquidación total se produjo cuando nuestros ríos pasaron de ser fuente de vida, de esparcimiento y distracción, a sistema de drenaje que transporta, a cielo abierto, todas las aguas residuales de la mayoría de habitantes que pueblan la cuenca.

Claro, la muerte de los ríos no ha sido lo único que ha traído la modernidad, también el turismo sufrió las consecuencias con su impacto en la economía de muchas familias cercanas a los balnearios. La explotación de los productos pétreos en los cauces de ríos y arroyos, forma parte del ambiente desolado.

Sin embargo, debemos abonar al interés, a la conciencia y a la educación ambiental actual, tanto de los funcionarios públicos, como de quienes laboran en instituciones educativas y también de los ciudadanos organizados que participaron en la primera fase del taller de planeación para el rescate de la cuenca, efectuado a principios de semana en las instalaciones de la Facultad de Arquitectura, un primer diagnóstico sobre el deterioro ambiental, caracterizado por una deforestación irracional, contaminación grave del suelo, del agua y del ambiente; una falta de cultura ambiental tanto del gobierno como de los gobernados, desvinculación del gobierno con la sociedad, crecimiento urbano desordenado y falta absoluta de  aplicación a la ley. Todos ellos identificados como causas del problema central del Manejo Integral Inadecuado  de la Cuenca, cuyas consecuencias provocan un deterioro en la calidad de vida de sus habitantes, que se manifiesta en: escasez de agua, problemas de salud, deterioro ambiental, carestía del agua, conflictos sociales y baja en la ocupación productiva.

Para mejorar la calidad de vida de la población que vive en la cuenca, el grupo plural abocado a ése fin, estableció como actividades promover que el gobierno, en sus tres órdenes, coordinadamente consulte a la sociedad y la motive para que sea ésta la que establezca las prioridades ambientales, con la presencia de las ONGs ambientalistas, teniendo como base el conocimiento amplio de la problemática en esta parte del territorio estatal.

En ése mismo sentido se estableció la importancia de difundir la cultura ambiental como manera eficaz de concientizar y motivar a la población para que se interese en su entorno y pueda así mudar de hábitos y costumbres que constituyen un lastre. Desde luego que en éste proceso debe haber vigilancia y seguimiento de las dependencias correspondientes.

Se consensó  la idea de que la transparencia y la evaluación social son básicas para desterrar la corrupción y que la conducta de los gobiernos debe velar siempre por el interés común, garantizando a la sociedad organizada y participativa el uso eficiente de los recursos y que la aplicación equitativa de la ley combate la impunidad y sienta precedente en el valor de la norma para su respeto.

El tratamiento de las aguas residuales que implica el establecimiento y operación de las plantas de tratamiento,  el manejo eficiente de los residuos sólidos y el confinamiento adecuado de los residuos peligrosos, cancelando su incineración  mediante el establecimiento de rellenos sanitarios, constituyen también una prioridad.

Dotar a la cuenca de un Programa de Ordenamiento  Ecológico Territorial para que se respete la vocación natural del suelo, que los municipios cuenten con sus planes directores; fortalecer la protección del bosque, prevenir y controlar los incendios, ayudará a la restauración natural del bosque y al crecimiento urbano ordenado.

Claro está  que en el resultado de éste trabajo, algunos de los participantes tienen más méritos que otros, pues mientras los funcionarios públicos presentes devengan así su salario, los ciudadanos que no tienen ése privilegio, participan bajo su coste.

Sin embargo, en este taller de planeación participativa coordinado por el ingeniero Juan Antonio Martínez Blanco de las oficinas centrales de la Conagua, hubo ausencias significativas de las autoridades locales de los ayuntamientos de la propia capital del estado, de Mochitlán, Oscar Alberto López Sánchez, y Quechultenango, Leonel Angel Nava, las cuales, siendo  parte del comité de Cuenca del Huacapa-Río Azul, se están marginando del proceso que ellos mismos estarían obligados a encabezar.

Pero no todo en éste proceso es negativo, pues resulta conveniente informar que un día después de concluida la primera fase del taller de planeación, se realizó el primer encuentro de presidentes municipales de los tres municipios antes mencionados, a invitación del presidente de Chilpancingo, Héctor Astudillo Flores.

En el palacio municipal de ésta capital los tres ediles, en presencia de la secretaria ejecutiva del comité de Cuenca, Angelita Memije, del diputado local, presidente de la comisión de recursos naturales del congreso, Luis Edgardo Palacios, del regidor de protección del ambiente del ayuntamiento de Chilpancingo, Ivan Sánchez Aguilar, de la doctora en Ciencias Ambientales, Silvia Alemán Mundo escucharon en voz del ingeniero Pablo Márquez Rojas, de la Subdirección del Consejo de Cuencas, la propuesta de la Conagua para la creación de una gerencia operativa para agilizar las acciones de rescate de la cuenca, con un fondo inicial integrado por partes iguales Conagua-Ayuntamientos.

El compromiso de todos, pese a los recortes presupuestales que les afectan, fue que a partir de enero del año próximo realizarán las aportaciones correspondientes para la creación del fondo que así comenzará con un capital inicial de un millón de pesos.

 

POR LA RUTA NORTE DEL BICENTENARIO Septiembre 7, 2009

Archivado en: Ambientalismo — silver99 @ 7:17 pm

Silvestre  Pacheco León

Primera de dos partes

En todo el norte del país se vive y se respira la crisis económica. En las capitales de San Luis Potosí, Zacatecas, Nuevo León, Coahuila, Durango y Chihuahua, la vida de la gente común, se va en buscar la sobrevivencia. El mercado informal crece, los servicios se multiplican y cada vez son más los jóvenes que se autoemplean en las calles, ora vendiendo agua embotellada, ora limpiando parabrisas, ora ofreciendo jugos de fruta, tarjetas para celulares, chiclets,  periódicos, tacos, fayuca, artesanías, etc. Los migrantes han vuelto en oleadas del otro lado de la frontera. Familias enteras que se abrían paso en ciudades y campos norteamericanos, vienen a sortear la crisis en sus lugares de origen, confiando que con las medidas de Obama, todo será temporal.

Los lotes de carros usados en barata se ven por todas partes. En Fresnillo, Zacatecas, la entrada del pueblo es un gigantesco lote de carros usados. En una calle céntrica de Monterrey un migrante indígena que pasó del desempleo a la indigencia  y de allí a la locura, vive junto a un restaurante comiendo las sobras. No sabe dónde queda su tierra pero pide limosna para regresar.

En el crucero de Torreón para tomar la autopista a Chihuahua, son grandes bandas de jóvenes venidos de todas partes de la república los que se disputan con violencia el servicio que ofrecen, bajo la vigilancia complaciente de los policías y el temor de los automovilistas.

El desempleo y el comercio ambulante se dan la mano en todas partes. Desde San Luis Potosí a Zacatecas la ocupación en las carreteras es la venta de tunas y  dulces. Como en Guanajuato las fresas y la cajeta, en Querétaro se ofrecen frutas y verduras en conserva.

Casi al llegar a Monterrey y en el hervor del calor veraniego, sin un techo que los cubra, los ambulantes comercian con  ajos que anuncian a kilómetros de distancia y los venden en llamativas cadenas que ellos mismos tejen. Según Palmira, mi mujer, su precio es más caro que lo que cuestan en la feria de Petatlán, que es donde ella los compra. No averiguamos si por aquí los cultivan, pero me acuerdo de un tal Usabiaga, que apodaban el rey de ajo, quien que con ése producto levantó un imperio en la zona del Bajío.

En algunas ciudades el comercio de todo, como actividad informal, ha llegado a cierto grado de sofisticación como Mercados de Pulgas, los que teniendo como origen la venta de herramientas usadas y robadas, ahora se especializan por giros. En Monterrey el mercado de pulgas junto al río Santa Catarina, se especializa en ropa, perfumes y zapatos, Allí se surten quienes cuidan su economía y la actividad comercial adquiere cierto decoro, pero yo no aseguraría que sus productos son de legal procedencia.

El ejemplo anterior se repite en las demás ciudades donde uno a veces se sorprende por el bajo precio que pueden tener diversos productos de marca. En Durango un par de zapatos tenis que por lo usual cuestan mil pesos, algunas tiendas los venden en 200.

La explicación de esto la adiviné después de leer una nota en la prensa local que daba cuenta del decomiso de dos toneladas de zapatos falsos (¿?), en Puebla.

En Chihuahua son las nueces, las que se ofrecen en las carreteras, nueces y miel, frente a las grandes plantaciones nogaleras. Aquí son familias enteras quienes se ocupan de la venta. Aunque los conocedores explican que las nueces de esta época ya se han deshidratado, que las mejores son las de reciente cosecha, durante los primeros tres meses del año, nosotros, de todas maneras, compramos, sólo para confirmar lo que nos han dicho.

En el Norte, las tortillas de harina se encuentran en cualquier estanquillo del camino, igual que la carne seca de res, asada, salada, con limón y con chile, como cada quien la prefiera. Al saborearla recuerdo que era el bastimento esencial para el ejército campesino que comandaba mi general Villa, y del mejor ganado, criado en las haciendas del viejo cacique chihuahuense, Luis Terrazas, acaparador de tierras, quien se ufanaba contando el día en que un enviado de una empresa gringa le preguntó si podría surtirle cinco mil becerros durante un mes, y le respondió que sí, nada más le dijeran de que color querían los becerros.

El clima es seco y caluroso. El camino por el desierto  seduce y alucina. Las anchas, rectas, rápidas y modernas carreteras dan la sensación de que hasta de pueblos es desértico, porque no hay señal de vida en trechos grandes. Sólo algunas construcciones pobres con grandes letreros que anuncia café, señalan estaciones de descanso para los viajeros constantes. Si se camina de día, uno puede ver los pequeños tornados que a veces se entrecruzan y atraviesan la carretera arrastrando por el aire lo que encuentran a su paso.

Las primeras lluvias asientan el polvo del camino y en algunas partes forman ríos pero, aún así, el campo está desolado. Solo en la zona de la Laguna, la agricultura comercial con sus pozos profundos hace que cambie el paisaje, de seco y polvoriento, al verde en sus diferentes tonalidades. Aquí los establos de vacas pintas están junto al camino, cientos y cientos de vacas para la ordeña que consumen millares de litros de agua y toneladas de forrajes.

Los pocos ríos que cruzamos están sucios y contaminados, desde el río Santiago en San Luis Potosí, hasta el Sacramento en Chihuahua.

Bosques casi no hay, y las ciudades tienen árboles sólo por alguna equivocación. La zona arbolada es la más concurrida en la macroplaza de Monterrey. Los paseos en lancha por el canal turístico son un privilegio en la ciudad, pero su costo los aleja de la población. Claro que esta urbe tiene su parque ecológico en Chipinque, en las faldas del cerro, donde viven las familias más acaudaladas, aquellas que fueron capaces de conspirar contra el nefasto gobierno de Luis Echeverría en los setentas. Aquí, por 25 pesos por persona, a pocos minutos de la ciudad, las familias disfrutan de todos los servicios ambientales que da el bosque.

La ciudad de Chihuahua, hay que decirlo, tiene algunos parques para mitigar el calor. Uno rodea el mausoleo de Villa, el otro es la alameda que pocos lugareños conocen como Paseo Simón Bolivar. Y también la capital de San Luis tiene una isla de frescura que todos conocen como la calzada de las Cajas de Agua, que así le llaman aquí a los hidrantes que conocemos como tomas comunitarias de agua.

En el resto de las ciudades visitadas el panorama de desolación en el verano, es el mismo, y peor si le agregamos la prolongada sequía que ha resentido la agricultura de temporal que echa por tierra el trabajo de miles de campesinos. En el campo zacatecano fuimos testigos de la agonía de las plantas del frijol ojo de cabra y flor de mayo, chile y algodón sucumbiendo a la sequía. Si ahora que aún dura la cosecha del ciclo anterior, éstos frijoles cuestan 20 pesos por kilo, en el mercado de futuros los comerciantes deben estar contando anticipadamente sus ganancias.

Frente a ésta realidad que retrata el grave problema del líquido vital, me llamó la atención el campo de Querétaro, donde la cosecha de agua en bordos, represas y ollas de agua, es abundante. ¿Es que a ningún otro gobierno se la ha ocurrido que la inversión en éste tipo de infraestructura también es lucidora, productiva y de vasto impacto ambiental?

La reflexión que queda para los que habitamos en el sur, es que estamos siguiendo a pie juntillas la misma experiencia del Norte, con esa compulsión que nos provoca el modelo económico gringo. No entendemos que nuestra economía dependiente, sometida al sistema capitalista nos condena al exterminio de nuestros recursos naturales apostándole a un desarrollo que nunca vendrá.