Silvestre Pacheco León.-Zihuatanejo Guerrero

Politologo, Ambientalista, Periodista… Contacto: leonblog@riseup.net

Valentina Marzo 19, 2008

Archivado en: Familia — silver99 @ 9:23 pm

VALENTINA

 

Silvestre Pacheco León

 

Ese día la dirigente de las ejecutivas de empresas turísticas en Acapulco dijo que se avizoraba  una caída del turismo canadiense en 20 puntos debido a la falta de promoción en aquel mercado donde destinos turísticos como Cuba y República Dominicana realizan campañas agresivas con bajas tarifas y mejores ofertas. Marilú Saldaña no dejó de mencionar a la deteriorada imagen del puerto en el extranjero por los hechos de violencia y los accidentes que han afectado la integridad de sus visitantes, pero también dijo que hay destinos turísticos nacionales como Cancún y Puerto Vallarta que resultan más atractivos para las empresas mayoristas que siempre buscan las tarifas más bajas.

La otra nota discordante ése día fue el anuncio de la presencia del gobernador del estado con una numerosa comitiva en la inauguración de la Feria Internacional de Turismo que se efectuó en Madrid. Es decir, abrir otros mercados, los más lejanos y competidos, mal invirtiendo los recursos que en una estrategia bien pensada se deberían gastar en los mercados que se van perdiendo, haciendo allí las campañas agresivas con las cuales recuperar el flujo de visitantes que pone sus ojos en otros destinos.

El mismo día, en la ciudad de México Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, dijo por su parte lo que a su juicio el gobierno mexicano está obligado a realizar en materia de economía. En la opinión del dueño de Telmex, Felipe Calderón debe privilegiar las inversiones en infraestructura y el  apoyo al campo para reimpulsar  la economía del país. Sus declaraciones en el Congreso Nacional de ingenieros conocidas el mismo día,  confirman la coincidencia de los empresarios con las ideas del gobierno, pues también se reiteró el anuncio de Calderón Hinojosa  de que en la construcción de puertos, ferrocarriles, aeropuertos y carreteras, destinaría alrededor de 39 mil millones de dólares anuales lo que dure el ejercicio de su gobierno.

Claro que la coyuntura en ése 30 de enero estuvo marcada por la movilización nacional de las organizaciones campesinas que demandan la renegociación del Tratado de Libre Comercio en el que se establece que en el 2008  termina el régimen proteccionistas que favorecía a los productores de frijol y maíz nacionales.

Entre los hechos amables de ése 30 de enero, conté el anuncio de que fueron premiados en Cannes los conciertos de rock conocidos como Live Earth de Roskilde Dinamarca y Paleo Suiza. El premio,  Green World Award se les otorgó a sus organizadores por haber puesto en el ánimo de los más de 250 mil amantes del rock que asistieron a los conciertos, el tema del cambio climático y la necesidad de ser respetuosos con el ambiente. Pero ése reconocimiento no fue sólo por el título de los festivales, sino porque allí se predica con el ejemplo, separando y reciclando los desechos y utilizando la energía solar. En contraparte, el informe del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas daba a conocer en la región del Caribe amenazas relevantes por el cambio climático: una aceleración en la maduración de la caña de azúcar que reducirá drásticamente su rendimiento en casi 30 por ciento, un incremento en las enfermedades causadas por roedores e insectos y pérdidas considerables en manglares por efecto de aumento en el nivel del mar.

En Francia, Nicolás Sarkozi en caída libre de su popularidad fue la otra noticia que me ocupó ése día. Confieso que era algo de morbo lo que me movió a leerla. La cabeza de la nota aparecida en El País, hacía referencia a la preocupación de la derecha francesa por la desaprobación de los ciudadanos a la gestión del hijo de inmigrantes que ocupa el palacio del Eliseo. Como serán en marzo las elecciones locales allá, les preocupa a las organizaciones que formaron la Unión por un  Movimiento Popular, que el 55 por ciento de la población votante no les refrende su voto.

Lo que me llenó de alegría fue saber que conforme a las tendencias del voto, París se mantendrá gobernado por la izquierda y que posiblemente otras ciudades sigan su ejemplo.

Pobre Sarkozi, quien lo iba a pensar que  su gobierno fuera una nulidad después de aquellas fotografías de cuento romántico que dieron la vuelta al mundo paseando en el desierto egipcio con su nueva pareja, la ex modelo y cantante italiana, Carla Bruni.

Ese recuento hacía de los hechos noticiosos en el mundo y remataba con el dato local que reportaron los responsables en Zihuatanejo del Centro de Integración Juvenil quienes informaron que de acuerdo a sus encuestas, uno de cada 10 estudiantes en nuestra ciudad ha consumido algún tipo de droga y que más de la mitad ha fumado o tomado alcohol. De acuerdo con su diagnóstico, los directivos concluían en que son factores de esta realidad, problemas familiares, la pobreza, la emigración por falta de empleo y oportunidades, la carencia de espacios y de actividades recreativas, deportivas y culturales, así como la escasa vigilancia para hacer efectiva la prohibición de venta de cigarros y alcohol a menores de edad en las tiendas del puerto y en la distribución de droga que aquí es amplia por las propias características del lugar.

En este panorama del día sucedió lo inesperado. Una llamada telefónica al medio día me puso al tanto del suceso. Mi hija menor era víctima de la violencia juvenil. Venía del mercado. Apenas estaba cerrando el auto cuando sucedió el hecho: dos mozalbetes llegaron hasta ella violentamente para asaltarla. En pleno día, en una calle muy transitada. Le quitaron el dinero y las llaves del auto. Pretendieron subirla con ellos pero se resistió valientemente y aprovechó el desconcierto de los asaltantes al no poder arrancar el vehículo para correr hasta el taxi que la aguardaba alertado por su grito. El taxista la ayudó para dar aviso a la policía. Una patrulla les prestó auxilio para acudir al lugar de los hechos en busca del auto mientras mi hija llegaba al Seguro Social donde su madre ayudaba a Bolivia en las urgencias de su primer parto. Todo eso sucedió en un santiamén. Cuando me enteré busqué a mi hija quien me platicó los detalles del asalto mientras se recuperaba del susto. En cuanto me cercioré que estaba bien y con su madre, me dirigí a mi domicilio. En el camino me encontré a la policía que ya rodeaba el vehículo robado. Los asaltantes lo abandonaron a una cuadra de mi casa. No llegaron lejos porque con la alarma puesta al coche, la corriente eléctrica de la marcha se cortó  en el acto. Ellos tuvieron tiempo suficiente para huir. Se llevaron la carátula del estereo, un teléfono celular y también el pollo y las verduras que eran la comida del día. Las llaves del auto quedaron pegadas.

Por fortuna mi hija está bien. Dice que siendo tan precavida, ése día reparó en los dos tipos que la esperaban en la esquina de la casa. Tenían mal aspecto. Uno era joven, sucio y mal vestido, y el otro mayor, como de 30 años, pese a que pudo seguir en el auto y arrancar otra vez para darse la vuelta, decidió confiar. No pasa nada, se dijo para sí. Aseguró todas las puertas y bajó con calma. Fue cuando ponía el seguro de su puerta cuando los tipos llegaron y la amagaron con violencia. El hombre joven le puso el arma punzocortante en el estómago mientras le ordenaba guardar discreción, arrebatándole las llaves mientras el otro la despojaba del dinero y de la bolsa del mandado. En esos segundos que le parecieron siglos mi hija pensó en correr, pero no veía en la calle quien pudiera ayudarla. El único señor que pasó en el momento del asalta posiblemente de dio cuenta de todo pero no hizo nada. Sólo el taxista que no podía rebasar con facilidad el coche robado entendió lo que pasaba y esperó adelante atendiendo el grito de mi hija en el desconcierto que los maleantes tenían porque el motor del carro se apagaba. Gracias a eso y al taxista que la esperó ella pudo escapar.

Cuando le informé que el carro estaba abandonado a una cuadra de la casa lo primero que me preguntó fue si los rateros habían dejado el pollo. El hambre de ellos fue nuestro ayuno forzado. Sin embargo eso no fue lo mejor ése día, sino el hecho de que la maleta de Valentina no corrió la suerte del pollo, se salvó. Estaba en la cajuela del auto tal y como su madre la guardó, previsora, una semana antes del parto que se avecinaba. Para que no nos agarren las carreras, dijo. Valentina nació a las 4 de la tarde de ése 30 de enero. Primero fue un llanto enérgico, luego una completa serenidad se dibujó en su rostro. Hasta una sonrisa pude advertirle, totalmente ajena a los hechos del mundo.

Desde esa fecha y en medio de esos acontecimientos, Palmira y yo hemos pasado a ser abuelos.

 

Don Vicente Septiembre 25, 2007

Archivado en: Familia — silver99 @ 10:30 pm


Don Vicente

Silvestre Pacheco León Ahora no estoy seguro si dejamos cosas sin decirnos cuando debíamos. Pero soy de los convencidos que mientras tu recuerdo
perdure, tu presencia se mantendrá entre nosotros y que por eso no te costará trabajo saber lo que digo.
Aquel día estuvimos todos contigo y te acompañamos sin llantos pero con una inmensa tristeza.
Era agosto, el día amaneció limpio pero sin sol. La neblina cubría como siempre la cima de los cerros. El rumor del río me
recordaba las crecientes de antaño y sólo faltaba la gota de agua cayendo en el charco, resbalando con desgano cuando la
tormenta se había cansado de llover.
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