Silvestre Pacheco León.-Zihuatanejo Guerrero

Politologo, Ambientalista, Periodista… Contacto: leonblog@riseup.net

NUESTRO MEDIO AMBIENTE Y EL VOTO BLANCO Junio 8, 2009

Archivado en: Ecologia, Politica — silver99 @ 8:01 pm

Silvestre Pacheco León.

Desde hace 37 años, el 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, promovido por la asamblea general de  las Naciones Unidas, a partir de la celebración de la Conferencia de Estocolmo, en diciembre de 1972.

Desde ése año la ONU aprobó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el que tiene como objeto promover la participación de las personas en la atención de los problemas que afectan a la sociedad y su entorno.

Aunque hay quienes piensan que los dramáticos cambios que estamos viviendo como efecto del calentamiento global requieren, no un día, al año, sino todos los días de toda nuestra vida, para revertir los graves daños que deterioran nuestro medio, es justo decir que aunque sea un día, cada 364, si en verdad los destinamos a la reflexión, el análisis y a la evaluación de las fuentes principales que causan el deterioro ambiental, mejores resultados habría como para confiar en que la situación puede cambiar para mejorar.

Si bien es cierto que ahora en nuestra Constitución, en el artículo cuarto, se establece como derecho de los mexicanos  disfrutar de un medio ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar, la verdad es que ése derecho está muy lejos de cumplirse si tomamos en cuenta que ése medio ambiente del que se habla, debe garantizar el desarrollo y el bienestar sin distingos.

Si todos entendemos como medio ambiente lo que vivimos a diario, interactuando con el entorno, cuyo efecto condiciona nuestro modo de ser, como bien lo define la enciclopedia, deduciremos que no se está cumpliendo con el derecho de todos, porque ése medio ambiente no garantiza el desarrollo, entendido éste como aquella capacidad que podemos alcanzar para resolver nuestros problemas, y ni bienestar, como reza la Constitución.

En realidad, lo que estamos viviendo es una situación de excepción, o de emergencia, que no se compara con ninguna otra etapa de la historia del país. Lo peor es que ni siquiera hay indicios de que hayamos tocado fondo, lo que implica que todo puede empeorar.

El medio ambiente en el que vivimos hoy, nos enferma, nos produce miedo, zozobra e incertidumbre; nos empobrece y nos hace más individualistas, pues a los problemas habituales que provocan el calentamiento global, la contaminación y el deterioro de los recursos naturales, ahora se agregan el de la crisis económica, con su cauda de desempleo, y la violencia, que de tan generalizada, ahora  condiciona  nuestro modo de ser.

Y para no hablar, o escribir, sobre el impacto de la influenza en nuestra realidad, mejor mencionemos el otro ingrediente, que no por considerarlo menos importante, deja de involucrarnos a todos los ciudadanos: el de la renovación del Congreso con la elección de los 300 diputados uninominales y los 200 plurinominales.

Aunque sostengo que frente a las campañas electorales y su bombardeo mediático cotidiano y permanente, la población está lejos de ver en el ejercicio electoral democrático  alguna utilidad para resolver sus preocupaciones inmediatas, justo es señalar que de la conducta que asumamos los electores, el 5 de julio, dependerá en mucho el futuro del país y del medio ambiente que vivimos.

En éste sentido, resulta conveniente fijar una postura frente a la corriente de opinión que propone el voto en blanco como estrategia para hacer que los partidos cambien y asimilen, como castigo de los electores, su conducta facciosa, corrupta, demagógica e ineficiente, cuando les toca gobernar.

Desde mi punto de vista, la propuesta del voto en blanco, tiene más que ver con un ánimo revanchista de quienes lo promueven, que con una propuesta eficaz de cambio democrático. Nuestra clase política simula muy bien y tiene capacidad suficiente como para decir que se siente aludida ante una actitud tan inocente como es el voto en blanco. Dirá que aprenderá la lección y que se esforzará por ser mejor si la abstención crece. El problema es que en términos prácticos el voto en blanco hará ver a sus promotores no sólo como debilitadores de la fortaleza institucional del sistema de partidos, sino como una fuerza desesperada pero con poca inteligencia para estructurar una alternativa que canalice eficazmente el descontento social y el hartazgo de los electores.

Sea cual sea la cantidad de votos válidos y nulos, recordemos que el poder se repartirá con las cifras del primero, así sea con el 40 por ciento del padrón. Los partidos no vivirán ninguna merma ni en sus prerrogativas ni en la representación total que tendrán en la próxima legislatura. Con votos en blanco o sin ellos, los partidos nos seguirán costando caros. Seguiremos pagando la manutención de todos los cuadros partidistas y también las dietas, de montos estratosféricos, a tantos diputados, la mayoría ineptos, que tienen una vida de privilegios, que son una ofensa para tantos mexicanos que apenas ganan para sobrevivir.

Me parece que una postura inteligente debe ser la que convoque a los electores a evaluar personalmente a cada uno de los candidatos de su distrito y a valorar en detalle las propuestas de cada uno de los 8 partidos que están en la contienda.

Que la orientación sea clara en el sentido de que la verdadera lección que la sociedad civil debe dar a los partidos, es votando el candidato y el partido que mejor encarnen nuestra idea de cambio. Nuestra exigencia debe ser por la congruencia entre lo que  dicen y lo que hacen.

Para convertir esta campaña electoral en un ejercicio cívico donde la madurez de la sociedad se trasmita a los partidos y sus candidatos, se requiere que la sociedad organizada promueva encuentros y debates entre los aspirantes a representar cada uno de los distritos.

Una manera de romper con las mafias que se han adueñado de los partidos es acercando a los candidatos con los núcleos organizados de la sociedad, para que en diálogo franco se comuniquen de verdad y se comprometan, denunciando de manera pública a quienes caigan en delitos electorales.

Tantos las dádivas como las amenazas son lastres del viejo régimen que deben desaparecer, pero no lo harán por decreto o porque ahora son punibles, sino cuando la propia sociedad los denuncie y se abstenga de participar en ellos.

De manera enfática los electores debemos decir ¡basta! a la complicidad que existe entre los políticos y los grupos de poder ilegal a los que sirven. Con el voto de cada quien podemos cerrar el paso a los candidatos de nuestro distrito coludidos con los intereses caciquiles y a los que se sirven de los recursos oficiales, viendo como clientes a los ciudadanos libres.

Si actuamos con inteligencia podemos aprovechar la coyuntura electoral para la mejora de nuestro medio ambiente, y para que eso sea posible, más que el voto blanco, lo que requerimos es la conciencia clara para votar por el candidato y el partido que vayan a la raíz de los problemas, que garanticen el empleo, la educación, la salud, la vivienda y la paz social, no por los que quieran volver al pasado régimen autoritario y represor, ni tampoco por quienes sólo sepan atacar los efectos, gastando los escasos recursos públicos en golpes publicitarios de acciones que no nos llevan a ninguna parte.

 

NOVEDADES DE CAMPAÑA Junio 1, 2009

Archivado en: Politica — silver99 @ 3:04 pm


Silvestre Pacheco León

Si alguna novedad hay que anotar en esta campaña, diremos que es la puntualidad y brevedad del evento. Sea porque estamos de verdad lejos de los actos multitudinarios que se gestaban por el entusiasmo de la gente en otros tiempos, sea porque hay otros temas, nada electorales pero de mucho mayor peso en el ánimo de los electores, el caso es que apenas con un retraso de 15 minutos el ambiente estaba preparado para dar inicio al mitin que duró no más de una hora. Las plateas del teatro al aire libre, que se conoce como Concha Acústica, ocupadas casi en su totalidad, dan cuenta de la presencia de no menos de 500 personas, antes del evento, muchos niños y entre los adultos la mayoría mujeres.

En la cancha municipal que forma parte de la plaza de Zihuatanejo, los partidos de básquetbol no se detienen mientras dura el mitin. El escenario del evento lo compone una gran manta en la que se da la bienvenida al ex jefe de gobierno de la ciudad de México, Alejandro Encinas. Los globos negros y amarillos que las personas agitan en las manos, ponen el colorido. Abunda el color amarillo en el atuendo de los presentes. Un  joven al micrófono, que se desgañita sin reparar en que su voz está siendo amplificada por enormes bocinas, informa que ya viene la comitiva, y destaca los nombres de las personalidades que la integran.

El reporte del clima establece más de 30 grados la temperatura. Aún alumbra el sol. La bahía luce tranquila. En la playa son pocos los pescadores que se preparan para salir.

Los candidatos del PRD entran a la plaza saludando a los presentes. No hay valla para agilizar el paso pero tampoco se necesita.

Son pocos los que suben al escenario. Muchos de los líderes locales que antes se peleaban por ser vistos, ahora se mueven con discreción entre el público. La unidad a la que se convoca como necesaria para el triunfo electoral no termina de cuajar en el PRD, pero hay quienes hacen su esfuerzo, por eso acompañan a los candidatos, el actual diputado federal, Amador Campos y quienes en su momento fueron sus adversarios en la lucha por la presidencia, Gustavo García Bello y Albert Vázquez.

Armando Ríos Píter debe sentirse bien cobijado con la presencia de quien heredó de Andrés Manuel López Obrador la jefatura del gobierno capitalino. El perredismo le reconoce a Encinas su firmeza dentro y fuera del gobierno con los principios de lucha que encabeza Andrés Manuel. Por eso lo que diga en éste acto resultará relevante en la conducta que asuman en el futuro quienes encarnan el voto duro del PRD.

Cuando el mitin comienza, la presencia ciudadana ya se duplicó. La conducción del evento ya cambió. Será ahora una emocionada Guadalupe Radilla, quien haga la presentación de quienes ocupan el escenario, todos parados, en fila y de frente al auditorio.

Está Elia Blanco, suplente en la fórmula de diputado uninominal, que represente a las fuerzas del PGI; luego el candidato propietario, Armando Ríos Píter, festivo y entusiasmado hasta la disfonía. Después los diputados federales, Amador Campos Aburto y Cuauhtémoc Sandoval, el responsable estatal de las relaciones políticas, Norberto RefugioChamú, el también candidato a diputado plurinominal, Alejandro Encinas, el representante local perredista ante el IFE, Gustavo García Bello, el ex director del Fibazi, Albert Vázquez y el dirigente local del PRD, Mauricio Cancino.

De todos ellos hablan tres. El presidente del comité municipal perredista se encarga del saludo oficial, Alejandro Encinas, el invitado, y el candidato de origen tecpaneca por éste distrito, Armando Ríos Píter.

Sin preámbulo y de zopetón, el dirigente perredista local inicia su discurso con una cita memorizada del poeta alemán, Bertold Brecht, apoyando su idea de recordar a los electores su compromiso con la democracia, y termina recordando a sus compañeros que el voto es individual y secreto, que si se trata de recibir cualquier dádiva de las que se estilan en las temporadas electorales, no lo piensen dos veces, que reciban lo que les den y luego  hagan valer su voto. Breve la intervención con el mensaje principal de lograr la unidad.

Entre la euforia del primer discurso y ya con el micrófono en la mano, la conductora del evento invita a los presentes a rezar una oración en memoria de los luchadores sociales muertos, convocatoria que nadie secunda por falta de más instrucciones. Luego presenta como siguiente orador al ex gobernante de la ciudad más grande del mundo. Alejandro Encinas, empieza su discurso en un tono mesurado, como maestro que instruye. A medida que habla se va haciendo el silencio para escuchar sus reflexiones sobre el caso de una campaña que se da en un escenario inusual, por las medidas sanitarias contra la amenaza de la influenza, y por la crisis global del capitalismo que en México se expresa en millones de desempleados durante un régimen que ofreció precisamente acabar con ése mal.

Exalta Encinas las dos impresiones que ha recogido durante su estancia en territorio guerrerense. Dice que ha visto los esfuerzos que se hacen para que en el estado vuelva a florecer el poder caciquil y que frente a  esa amenaza hay también preocupación por la crisis y sus efectos en la economía de las familias, y por la intranquilidad que provoca la violencia cotidiana. Explica que para el primer caso es necesario que las fuerzas sociales trabajen para mantener el espacio de poder que representa la diputación federal ganada por el PRD,  y que la solución a la violencia no está en la fórmula de jugar a los policías y ladrones, sino yendo a la raíz de los problemas, que significa atacar el desempleo y la falta de poder adquisitivo de la población. Expone que el combate al crimen organizado como se ha diseñado, provoca violaciones del ejército y la policía a las garantías individuales y protestas naturales de la población agredida.

Señala que esta campaña electoral, como ninguna otra, se está desarrollando en una situación muy compleja, que en nuestro país, actualmente, hay 2 millones 400 mil desempleados y que son millones los jóvenes que ni trabajan ni estudian por problemas económicos. Agrega a esta situación, que es como caldo de cultivo para engrosar las filas del narcotráfico, las recientes declaraciones del ex presidente  Miguel de la Madrid, reconociendo que se equivocó al nombrar como sucesor a Carlos Salinas de Gortari, a quien acusa de haberse robado la partida presupuestal que se le asigna a la presidencia de la república y a su hermano incómodo relacionarse con el narcotráfico.

Frente al gobierno actual que tiene el poder y lo ocupa para sus propios intereses, Encinas antepone la idea de que en el PRD sus militantes tienen principios y valores que se identifican con el cambio que quieren las mayorías para el beneficio, primero, de los pobres. Luego expone lo que tanto han esperado los militantes de base, dice Alejandro Encinas que viene a la Costa Grande como parte del movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador, para darle el apoyo al candidato uninominal, Armando Ríos Píter. Insiste en que no debe haber confusiones, que frente a la corrupción que representan el PRI y el PAN, los candidatos del PRD apoyan a la gente. Y termina recordando que si en el 2006 el gobierno les robó la presidencia de la república, a los perredistas les quedó la dignidad con la que se debe refrendar el triunfo en la Costa Grande.

El tercer orador es el candidato Armando Ríos Píter. Es el jaguar en su territorio. Se le ve alegre, poco formal, respondiendo al ánimo de la gente que le da muestras de cariño. Está disfónico y dice que es por tanto arengar a sus paisanos. Él mismo se anima declarando que el evento es muestra de unidad, la que no hubo en las elecciones pasadas que perdió el PRD. Luego hace recuento de su recorrido y descubre ante la multitud que donde quiera ha encontrado un partido vivo que sabe y reconoce la obra que han hecho sus gobernantes. Establece que la unidad del PRD es la base para refrendar el triunfo electoral en la Costa Grande, y anuncia que en un mes de trabajo ha logrado el empate de su partido con el PRI que empezó aventajándolo con 6 mil votos, y que en adelante el PRD debe multiplicarse para ganar, que para ello debe conquistar el voto de militantes de otros partidos y, sobre todo, de la sociedad civil. Se compromete a que como diputado luchará por conseguir mayores recursos para atender las necesidades de la población, que habrá agua potable para todas las familias que ahora la reciben en pipas. Exhorta al también candidato plurinominal por esta circunscripción, Alejandro Encinas, para que juntos, en cuanto ganen su escaño, realicen una reunión de trabajo con sus electores para dar respuesta a todas las necesidades que tienen.

Ríos Píter insiste en que tiene claro que mientras los priístas ven en el poder un espacio quizá para defenderse de sus enemigos, los perredistas lo buscan para resolver problemas de la gente.

Frente al candidato del PRI dice Ríos Píter que él es mucho gallo. Sus seguidores lo celebran con aplausos.

 

LA CRISIS ECONÓMICA GLOBAL Y EL PROCESO ELECTORAL Mayo 18, 2009

Archivado en: Politica — silver99 @ 4:18 pm


Silvestre Pacheco León

Dicen que es consuelo de tontos fijarse en los males ajenos para aligerar los propios, pero la realidad de Guerrero es tan grave y compleja que no tiene asideros que nos consuelen.

Estamos de veras mal, y para colmo hay elecciones. Ni siquiera el escape de los distractores tradicionales en los programas de  radio y   televisión está a nuestro alcance, porque las costosas campañas electorales han saturado la programación con anuncios y comerciales que sólo enfadan y aturden a quien les pone atención.

Los problemas en el estado se han conjuntado tan peligrosamente que, como dice Muñoz Ledo del país, aquí “puede pasar cualquier cosa”.

Desde luego que en ése riesgo de lo que puede pasar, ni el gobierno, ni los partidos están exentos, porque todos forman parte del complejo mal que con mayor crudeza viven los pobres.

Si con la crisis global del capitalismo, desatada por “la avaricia de Wall Street” el consuelo que nos quedaba era que el efecto poco daño causaría a nuestra economía local que no exporta más que mano de obra. Se confiaba en que el turismo seguiría subsidiando a los demás sectores, gracias a las ventajas que los norteamericanos paseadores tendrían con la devaluación del peso para visitar nuestro país.

Pero como todos hemos visto, la epidemia de la influenza vino a pegarnos en la única parte sana de la economía, provocando un daño fatal, traducido en desempleo, en mayor pobreza, depresión y suicidios. Con el agravante de que ahora la invasión del virus A/H1N1 se constituye  en un riesgo descomunal para la población de Guerrero, que no se detendrá con la advertencia que ha hecho el Ejecutivo estatal en el sentido de que el gobierno no cuenta con recursos para enfrentar la epidemia.

Parece novela de terror, pero el hecho es que por la falta de energía oficial en las acciones preventivas contra el virus, en la sociedad guerrerense empezó a dominar la idea de que la epidemia era una farsa, una cortina de humo para ocultar hechos bastante más serios que la influenza. Así, en ése ambiente empezamos a ser víctimas de las infecciones que, desde Acapulco, por efecto de los turistas, ha empezado a extenderse atacando ya a regiones donde la pobreza dominante puede ser el mejor caldo de cultivo para la proliferación del mal.

Si ya de por sí los pleitos internos de los partidos crecieron hasta el hartazgo en el ánimo de la sociedad, las recientes revelaciones escritas de Carlos Ahumada, dando nombre y apellido de quienes integran la mafia que controla al país. Esto reiterado por las declaraciones de Miguel de la Madrid, respecto del capo mayor, la mejor actitud de los electores será alejarse aún más de los partidos y de los políticos profesionales, como una medida necesaria para mantener la salud mental y la cordura.

Si ya el analista político, Ciro Gómez Leyva, aventuró que la participación electoral será de apenas el 40 por ciento, como resultado de las últimas encuestas, nadie podrá estar pensando que el dato se revertirá después de las estridencias de Derecho de réplica y las declaraciones que hizo a Carmen Aristegui, el presidente de la Renovación Moral.

En la vida local, a todo el complejo nacional, debemos agregar el ambiente que se ha creado con la desaparición, ya no de tantos levantados del pueblo raso, sino de dirigentes políticos cuyo paradero no se investiga ni por la presión de las organizaciones ni por el parentesco partidista que guardan con el poder. La entrevista al Comandante Ramiro, líder del ERPI, y sus declaraciones que vinculan al gobierno con el crimen organizado, con todo y lo fuertes que resultan, no han logrado distraer de su preocupación principal a la mayoría de las familias guerrerenses que están siendo afectadas directamente por la crisis económica.

Si ahora los candidatos a diputados quisieran de veras revertir la marcada tendencia al abstencionismo pensando en paliativos para que los electores volteen a verlos, están a tiempo de iniciar amplias campañas entregando comida a las familias pobres de sus distritos. Las comidas comunitarias para la convivencia social, tendrían mayor impacto que los tradicionales mítines y discursos gastados en ésta época de hambre.

Parece duro decirlo pero sólo los políticos que se crean su propia realidad para estar bien con su conciencia, ignoran lo que pasa hoy en la mayoría de las familias donde el ingreso disminuyó drásticamente por el desempleo, y el poder adquisitivo del salario se hizo polvo.

El viernes tuve la oportunidad de participar en un evento multitudinario. Cientos de mujeres reunidas en un hotel de Ixtapa, algunas con niños en los brazos, otras enfermas de gripe, pero la mayoría convocadas por su propia necesidad de recibir un apoyo económico, en la falsa creencia de que el gobierno tiene dinero a manos llenas para atender tantas penurias.

Escuché muchas participaciones, lo mismo de maestras que de comerciantas y amas de casas. Mujeres todas que están al frente de sus familias y son el sostén de hijos. Ellas no saben el origen de la crisis y quizá ni les interesa conocer las explicaciones que los teóricos dan. Que les va a importar si a esos economistas les preocupaban los pobres o si para ellos el mercado lo resolvía todo.

Si algunos de los familiares de estas mujeres retornaron de Estados Unidos repelidos por la crisis, quizá sepan que sus bienes se redujeron a la mitad de su valor, pero no tiene por qué importarles si “ los rasgos esenciales del capitalismo son que todas las transacciones económicas se realicen en los mercados y que sea el beneficio individual, y la propiedad privada lo común del sistema dominante”.

A doña Inés le preocupa que el costo del dinero sea tan alto y los plazos de pago tan cortos. Ella como cientos de mujeres el único acceso que tiene al crédito es de Compartamos o Finsol. Su negocio de venta de zapatos en el que se autoemplea, fracasó. Sus clientes no pagan y ella ha tenido que recurrir al usurero para pagar sus deudas. Crédito, más caro, para pagar deudas.

De las mujeres presentes, ya lo dije, la mayoría eran jefas de familia y también autoempleadas. Pero la crisis se les vino encima de pronto. No saben por qué y ni les importa si el problema que viven es global. Les preocupa el hecho que señala el economista Bengalí, Amartya Sen, en un artículo publicado en Letras Libres del mes de mayo. “Si el desempleo se incrementa severamente por culpa de malas circunstancias económicas o malas políticas públicas, el mercado no volvería a crear, por sí mismo, los ingresos de los que han perdido sus trabajos”.

Precisamente estas mujeres de las que hablo, ya han perdido sus trabajos, muchas no lo saben, pero el descenso en sus ventas así lo indica, aunque ellas se ocupen empeñosas, cada día están perdiendo.

Si, como sucede en la mayoría de los casos, estas mujeres han podido autoemplearse con un puntero producto del crédito usurero, no sólo estoy hablando de que han perdido su empleo, sino que están frente a deudas individuales impagables.

Dice Amartya Sen, que  para el economista, Adam Smith, las consecuencias del desempleo, sin la intervención eficaz  del Estado, eran buscar la subsistencia pidiendo limosnas o aún perpetrar acciones impensable, o de plano, morir de hambre.

Cuando en la reunión establecí la diferencia entre un subsidio y un préstamo, las mujeres asumían como demanda lo mínimo, apenas un crédito con intereses blandos y a largo plazo; también manifestaron que necesitaban capacitación para actuar con mayor certeza en este mundo tan complejo. Eso en el sector de las mujeres que se autoemplean. Las amas de casa y las empleadas tienen también sus propias demandas.

Mi deseo ante esta realidad amenazante, es que los candidatos a diputados se acerquen a los electores con propuestas que vayan a la raíz del problema. Creo que debe pensarse en soluciones inmediatas, a mediano y largo plazo. Si lo hacen así se dirá que están empleando la política con el ánimo de resolver problemas, porque los ciudadanos ya saben distinguir entre las propuestas que buscan ayudar y las demagógicas que quieren engañar.