Silvestre Pacheco León.-Zihuatanejo Guerrero

Politologo, Ambientalista, Periodista… Contacto: leonblog@riseup.net

LA PRIVATIZACION DE LOS HUMEDALES Febrero 23, 2009

Archivado en: Uncategorized — silver99 @ 3:58 pm
Humedales

Humedales

Silvestre Pacheco León

Las leyes del dinero nunca servirán para la protección de los ecosistemas y más bien ayudarán a la apropiación privada de los recursos naturales.

Los inversionistas saben bien que en materia de legislación ambiental resulta más barato, rápido y cómodo, pagar una sanción que realizar todo el protocolo para la legalidad de sus proyectos.

La ley y la estructura burocrática para aplicarla hace a los funcionarios públicos del área como empleados de los dueños del dinero, de manera que su reacción contra los servidores públicos que les llaman la atención suele ser escandalosa, como para inhibir la existencia de funcionarios responsables.

El Doctor Leonel Lozano, ha sido cesado como delegado federal de la Semarnat en el estado, no porque se haya extralimitado en su celo por cuidar los recursos naturales, sino por velar que el proyecto de construcción de unos bungalows en la barra de la laguna de Coyuca se hiciera atendiendo a la normatividad ambiental. Esta actitud que constituye una excepción en un servidor público, es la que debemos exaltar con su defensa, precisamente para que la responsabilidad se convierta en carta corriente entre los funcionarios de cualquier orden de gobierno.

Al ex delegado se le acusa de haber invadido el terreno del proyecto, antes público y ahora privatizado, cuando para cumplir con las tareas propias de su función tuvo que conocer el lugar de los hechos.

La denuncia que después presentó ante la PGR contra los propietarios de los bungalows era un paso necesario que da fe de los daños que dicho proyecto está provocando al medio ambiente, y previene sobre hechos que pueden poner en riesgo la vida de los turistas que lleguen al lugar. La actitud del ex delegado fue también en respuesta frente a las constantes quejas de las ONGs ambientalistas que tiempo atrás conocieron el daño ambiental que se estaba provocando al construir en zona federal sin medir el impacto de las obras y sin ningún permiso que los respaldara.

Tiene razón Carlos Millán Sánchez, dirigente estatal del PAN en el estado, cuando menciona que no recibió igual trato del ex delegado de la Semarnat la denuncia presentada por los pescadores de la laguna de Tres Palos por afectaciones a la zona de mangles de su lugar de trabajo, y quizá sean muchos los casos similares que siguen sin ser atendidos, pero he aquí que hechos como el señalado por el panista forman parte del complejo que impide que todas las denuncias reciban atención y que los daños ambientales sean castigados. Su partido, y él mismo, deberían asesorar a los pescadores para que aprendieran que las denuncias ambientales se presentan a la Profepa y que buscando más eficacia habrá que acudir a la PGR.

La cultura de la denuncia no encuentra campo fértil en nuestra sociedad por falta de capacitación y debido a la escuálida presencia de la autoridad. El tema ambiental es también un filón de votos que los partidos deberían aprovechar.

Los particulares, a falta de orientación y apoyo no ven que la aplicación de la ley sea expedita ni justa y menos gratuita. Por eso también deben ser reconocidos los esfuerzos de quienes venciendo un sin fin de dificultades, se atreven a denunciar.

La defensa del Doctor Lozano es un buen principio para que la sociedad abone a la necesidad de que no haya funcionarios de excepción, que todos sean responsables y que cumplan con firmeza en la aplicación de la ley. Sólo así ganará presencia la autoridad y los ciudadanos sabremos que no hay impunidad cuando la ley se aplica a tabla rasa.

Ojalá que los panistas, tan proclives a defender a los dueños del dinero, utilizaran la fuerza de su partido y la representación que tienen en el gobierno federal para promover la atención a todas las denuncias y delitos ambientales que con tanta frecuencia aparecen en los medios de comunicación.

La población debe saber que la eficacia de las denuncias no depende de su aparición en los medios, sino en su canalización correcta ante las autoridades que correspondan.

La ignorancia en materia ambiental es generalizada y tan grave que se magnifica cuando se trata de las autoridades. Por eso los medios masivos de comunicación pueden jugar también un papel relevante, dándole seguimiento a los casos que como el cese en el cargo del Doctor Leonel Lozano, pueden ser emblemáticos y educativos en un medio de tanta depredación.

Es conveniente señalar que en proyectos como el de los bungalows motivo de la destitución del ex delegado, las autoridades involucradas son tanto la Semarnat, como la Profepa y también la Comisión Nacional del Agua, para hablar de las autoridades federales.

Antes de su ejecución, el proyecto debió contar con el manifiesto de impacto ambiental autorizado por la Semarnat. Es esa dependencia la responsable de evaluar si el daño implícito en la obra se puede mitigar, y si los beneficios serán mayores que los perjuicios.

Ahora bien, tratándose de una zona de humedal y de aguas interiores, es la Conagua la que tiene que intervenir como autoridad específica.

La Profepa debe actuar para sancionar la comisión de un delito ambiental y, como se sabe, realizar una obra en las condiciones de los bungalows, sin el permiso de la Semarnat, constituye un delito federal. Habrá que investigar también si en el caso de la carretera construida por el gobierno del estado, se cumplió con la normatividad, pues resulta común que al tratarse de construcción de obras, todo el gobierno se hace el occiso, coordinándose a la perfección en sus tres ámbitos para rendirle culto al concreto. El secretario estatal de la Semaren, Sabás de la Rosa, quisiera lavarse las manos en este caso como si su Secretaría fuera convidada de piedra. ¿Qué la obra en cuestión no está en el territorio que atiende? Confirmar que su dependencia ha estado “ausente” en el caso y que no tiene “injerencia” resulta una confesión tan patética como su afirmación de que el gobernador no tuvo nada que ver con la destitución del delegado. Si de verdad la Semaren quiere reparar entuertos con la “ventanilla única” que ha anunciado su titular para casos como el que nos ocupa, una primera señal será conocer sus conclusiones respecto al proyecto de los bungalows Playa Azul.

Por lo demás, también resulta un lugar común las declaraciones de los funcionarios municipales quienes candorosamente quisieran aparecer ajenos a los conflictos que directamente los involucran. Dice el director municipal de turismo en Coyuca, Arturo Cruz Meraza, que el desarrollo Bungalows Playa Azul, “cuenta con todos los permisos municipales” además de los federales, y que dicho proyecto traerá beneficios económicos a Coyuca. Sólo le faltó decir que no importa el costo ambiental que se tenga que pagar.

En Zihuatanejo hemos iniciado una campaña de firmas demandando la restitución del ex delegado en su cargo y una investigación a fondo del proyecto cuestionado para que se conozcan y hagan públicos los hechos reales que están afectando los humedales.

 

DESLINDES Febrero 16, 2009

Archivado en: Uncategorized — silver99 @ 5:26 pm
Zeferino Torreblanca PRD

Zeferino Torreblanca PRD

Silvestre Pacheco León

¿Por qué le cuesta tanto trabajo al PRD aceptar que fue su alianza con el ahora titular del ejecutivo estatal lo que le permitió ganar la mayoría de votos en el estado? ¿Por qué hay perredistas que no entienden que la alianza con el gobernador terminó en el momento de integrar su gabinete sin ellos?
Quienes plantean ahora el deslinde del PRD con el gobernador lo hacen a destiempo y a sabiendas de que ellos ya han sido deslindados. En ése entendido, hablar ahora de la necesidad de un deslinde, suena a chantaje, más que a precisar la línea divisoria entre partido y gobierno.
Aquella alianza electoral de facto favoreció a las dos partes. Con el triunfo electoral, el gobernador ganó la oportunidad de aprender que el neoliberalismo no es la solución a los problemas que produce el caciquismo. Lo que le falta aprender es que la única salida posible a los problemas del subdesarrollo de Guerrero está en la izquierda. Pero eso, aunque los perredistas lo saben, ni siquiera ellos pudieron demostrarlo teniendo en sus manos el congreso local y la mayoría de los ayuntamientos en el estado.
Y es que el asunto de la conciencia de clase y su consecuencia en la lucha no puede aplicarse nunca mecánicamente. Aún antes del triunfo electoral del PRD en nuestro estado, sabíamos que los cambios reales que requiere la sociedad para avanzar sustancialmente, no son los que provienen desde arriba, sino los que emergen desde abajo, aunque su dirigencia provenga de la clase media o de la pequeña burguesía.
El triunfo electoral del PRD en el estado no fue acompañado de un programa de transformaciones sociales y no sé si de todo eso debamos culpar al PRD, un partido sin dirección ni vanguardia, pero el hecho que importa es señalar esa ausencia.
De que la izquierda en Guerrero carece de un programa de lucha avanzado y moderno, a la altura de las exigencias ciudadanas, es un hecho. Que el PRD no lo tenga, también. A lo que sí estaba obligado el PRD y la izquierda no partidaria era a la exigencia de tener un gobierno demócrata, capaz de modernizar las instituciones, de acabar con la corrupción y de eficientar los servicios educativos y de salud. Lo que hizo, en cambio, fue garantizar la continuidad del modelo priísta-caciquil frente a todas las corrientes perredistas, víctimas del encantamiento del poder por el poder.
Si la percepción de que para volver al poder se requiere recomponer la alianza entre partido y gobierno, ¿Por qué no se plantea así? Ya es tiempo de que alguien le haga caso al maestro Arnaldo Córdova en la idea de privilegiar las alianzas como materia fundamental en el arte de la política.
Sin embargo, el deslinde como la forma en que está planteada la alianza en el estado resulta frívola y rebaja el quehacer político de sus profesionales hasta el suelo. Mira que llamar a una rebelión contra el gobernador y exigir un deslinde de sus políticas es muestra de retraso o de un juego perverso que persigue exactamente lo contrario de lo que dice, porque esa ruta lleva directamente hacia el escándalo y a la pérdida de respeto por parte del electorado.
Juan Angulo lo repitió varias veces y a tiempo de ser escuchado, mirar al gobernador como aliado hubiera aligerado la relación de partido gobierno, porque significaba marcar claramente la línea o los puntos de coincidencia y también las diferencias entre el partido y el gobierno.
Pero en el PRD no hubo tiempo para la reflexión ni el análisis. La borrachera del poder secó los sesos de la intelectualidad “nominal” y dejó en la iniciativa del gobierno la respuesta a los problemas de la sociedad.
Ahora estamos obligados a criticar las inconsecuencias de quienes declarándose partidarios ideológicos de los desposeídos, accedieron al poder para vivir un encantamiento que los despoja de cualquier responsabilidad social y política. ¿No tuvo ya el PRD la mayoría en el Congreso local y en las presidencias municipales? ¿Hay algún registro de sus acciones contra el caciquismo? ¿Modificaron las leyes para cambiar en los municipios el sistema presidencialista? ¿Fueron ejemplo del ejercicio de la democracia participativa? ¿Gobernaron con los principios de transparencia, de rendición de cuentas? ¿Promovieron la equidad de género y la educación para el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente? ¿Fomentaron la organización y la participación social en los asuntos del gobierno?
Como la respuesta a todas estas preguntas es negativa, debemos concluir que las exigencias para que el gobierno estatal cambie su rumbo son tan grandes que ni siquiera el PRD pudo cumplirlas cuando dispuso del poder.
Ahora lo verdaderamente grave es que el PRI ha vuelto por sus fueros, con su mismo discurso y con los viejos métodos de hacer política. Ganó nuevamente con la dádiva y amenaza con reproducir las políticas populistas que tan eficaces son para manipular y controlar.
Frente a la situación de emergencia que vivimos por la alta criminalidad y la inseguridad, el viejo PRI comienza a dar lecciones de gobierno ofreciendo soluciones que pueden parecer viables frente a la inoperancia de las instituciones del estado y al silencio cómplice del partido que lo llevó al poder.
Y es que la terca realidad se empeña en ir al contrario de lo que son las prioridades perredistas, ahora, todo el partido se mantiene ocupado en las candidaturas que vienen, y su vida parece que se desarrolla dentro de una burbuja incontaminada de los problemas que sufre la sociedad.
Ni la crisis económica con su cauda de desempleados y de carestía, ni la inseguridad, la impunidad ni la violencia, parecen preocuparle. Esos son temas que no se tratan en las maratónicas reuniones del PRD. Allá que el presidente municipal de Coahuayutla vea cómo ayuda a las familias golpeadas y vejadas por el ejército. Que los familiares de los líderes indígenas levantados en Ayutla vean cómo se las arreglan para que aparezcan. En fin, que los guerrerenses vean cómo enfrentan los abusos de los policías y los militares que dizque andan en la calle para cuidarlos.
Que Dios los cuide de la violencia, el secuestro y el crimen que se han extendido por todo el territorio estatal.
Que Andrés Manuel López Obrador se haga cargo de la lucha social, porque para el PRD hay asuntos más urgentes que atender.

 

INICIATIVAS EN GUERRERO Febrero 9, 2009

Archivado en: Uncategorized — silver99 @ 4:32 pm
Agua

Agua

Silvestre Pacheco León

Cuando pregunté a mi amigo Alejandro Solís cuál sería la recomendación que haría para solucionar el grave problema de agua potable que ya está viviendo Zihuatanejo, lo hacía a partir del antecedente de mi interlocutor, de militante perredista y experimentado administrador del sistema hidráulico que abastece al Coacoyul, principal población costera del municipio, después de la cabecera.

Su respuesta me impactó porque sin muchos titubeos me respondió que solamente con la privatización del servicio se podría enfrentar el enorme problema de escasez de agua que sufre la población, debido fundamentalmente a problemas administrativos como abultamiento de la nómina, salarios onerosos del personal de confianza y bajísimo rendimiento del personal operativo.

Cuando le rebatí en el sentido de que la privatización del servicio ha sido un fracaso para la sociedad y que sólo ha beneficiado a los empresarios, quiso utilizar los viejos argumentos que se emplearon para la privatización de empresas estatales tan estratégicas como la del servicios telefónico y la banca, ferrocarriles, sin demostrar las soluciones esperadas.

Y es que en nuestro estado, aún con la fortaleza que tiene la corriente política de izquierda, hay muchos de sus militantes que mantienen posturas contradictorias en temas tan básicos como los regímenes de propiedad, en recursos como el suelo y el agua. Resulta preocupante que en estas épocas todavía haya confusión en la izquierda sobre la importancia que tiene concebir al agua como un derecho de todos y que se pretenda su privatización por vía de las concesiones.

Y no me refiero al dictamen que la comisión de Hacienda presentó el viernes al pleno del congreso local, porque siendo una iniciativa del gobierno estatal, se entiende que esté lejos de los extravíos ideológicos y que su propuesta está determinada por su posición de clase, por eso resulta lógico suponer que su instinto le dicta que si hay una inversión cuya ganancia no tiene riesgos, es en el de la comercialización del agua.

De allí que el proyecto de privatizar el servicio se considere una medida apropiada para eximir al gobierno de esa responsabilidad, aunque el impacto de dicha medida afecte directamente al bolsillo de los usuarios del servicio. En ése proceso privatizador, si usted lector se fija bien, conviene echar una mirada al hecho de que ante la ineficacia de las administraciones del agua potable, va creciendo de manera constante el poder privado de quienes atienden la demanda de agua con pipas. Una investigación sobre el tema quizá nos tenga reservada la sorpresa de que hay más de un político visionario que ha hecho fortuna con la sed de la población.

Pero volviendo al tema de la iniciativa privatizadora del abasto de agua, lo que sí alarma es que entre los diputados que votaron a favor del proyecto del gobernador se cuenten diputados perredistas cuya postura contradice los principios y el propio programa de su partido. Cuando leo que en la lista de apoyadores del dictamen está Florentino Cruz junto con el petista Victoriano Wences, me rindo ante la evidencia de que los principios en esos niveles de representación son una pose, aunque me consuela que cuando menos el líder de los diputados del PRD se haya mantenido atento al dictamen para orientar el voto de sus compañeros, frenando así lo que pudo ser la ofensa más grande a la abnegación y generosidad del pueblo guerrerense.

La otra, la Iniciativa Guerrero, si nos fijamos bien, va en la misma línea de la que fue derrotada. La coperacha que ofrece el gobernador a nombre de quienes forman su gabinete, para hacer una bolsa de recursos destinados al apoyo de empresas de beneficio social, tiene también un sentido de clase, porque no es lo mismo un plan de austeridad para reducir los salarios de funcionarios de primer nivel y los gastos superfluos, que pedirles cooperación. “Que no se acaben los pobres, decían las familias acomodadas en el porfirismo, porque, si no, a quién daremos limosnas” Como se ha difundido y se conoce, esta iniciativa del gobierno estatal contra la crisis resulta ampliamente paternalista, reproductora del caciquismo y con una gran dosis de contenido electorero.

Aún no se ha dicho cómo se aplicarán los poco más de mil 212 millones de pesos reasignados para la iniciativa, pero se anuncia que con más de 100 millones de pesos se apoyará la promoción turística, lo que quiere decir que el gobierno seguirá subsidiando al segmento que más se beneficia del turismo aunque poco eficaz se muestre con los resultados de su encargo. ¿Qué mejor promoción se puede hacer para el turismo que elevar la calidad de los servicios que otorgan los ayuntamientos?

Está visto que tanto las caravanas turísticas que suelen encabezar los gobernantes con su séquito de ayudantes visitando ferias y participando de exposiciones, no sirven más que para justificar gastos y para fortalecer los cacicazgos en las regiones. Los hechos hablan por sí solos: la baja afluencia de turistas extranjeros ya es histórica, y no vendrán más visitantes mientras la violencia y la inseguridad sean el signo de nuestro tiempo y menos si la calidad del agua de nuestras playas no mejora.

No hay mejor promoción turística que las playas limpias, los alimentos higiénicos, la población educada, el agua potable suficiente y el drenaje funcionando. La tranquilidad que ofrece una ciudad segura que resulta de un gobierno eficiente, son prendas en las que hay que invertir, no en andar ofreciendo lo que no tenemos. Harto se ha dicho por boca de los especialistas que el mejor promotor del turismo es el visitante bien atendido y que se marcha satisfecho, porque aparte de regresar, hablará bien de lo que disfrutó.

El peor negocio es vivir del engaño, andar gastando en promoción para que los turistas se desengañen de que no somos competitivos, resulta la peor inversión, pagamos para que hablen mal de nosotros. Como su nombre lo indica, la Iniciativa, es unilateral y poco valor le reconoce su autor la opinión que le merezca a los supuestos beneficiarios del paliativo. Su interés por los votos tiene que ver con el sentido paternalista del apoyo. ¿Por qué empleos temporales si el hambre es de todos los días?

Ahora es la oportunidad de apoyar el autoempleo con facilidades para que cada quien ejerza de la manera más eficaz lo que sabe hacer. Están bien los incentivos para quienes generen empleos nuevos y para los que produzcan alimentos sanos y nutritivos, pero ¿cómo se piensa aprovechar la enorme energía social que debería estar movilizada para enfrentar los desafíos? No dudo que en la iniciativa haya pesado más la opinión de los estrategas de la promoción del voto que la de los economistas, pues se nota a leguas que pudo más la tentación de invertir los recursos contra la crisis para redituar en votos, que en fortalecer la estrategia del desarrollo.

Ciertamente el pan y circo son medidas que retribuyen dividendos para quien gobierna, pero también lo es que no está asegurado el pan, porque los recursos son ínfimos para procurarlo a tantos pobres que se multiplicarán, aunque a decir verdad, las elecciones que vienen puedan ser un distractor eficaz, aunque sea temporal, de las verdaderas necesidades del pueblo.